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[Opinión] Un triunfo de Portada

Esta primera fase fue más que el trabajo del técnico José Letelier, más que lo goles de Yanara, las asistencias de Karen Araya. Fue el reconocimiento a sus carreras prácticamente anónimas.

Grace LazcanoPeriodista deportiva

Por Grace Lazcano

Fin del partido. Chile goleó 5-0 a Perú y pasó al cuadrangular final de la Copa América femenina Chile 2018. El público comenzó a invadir la cancha y sacarse selfies con las jugadoras. Los mismos que después del 3-0 comenzaron a entonar el himno nacional. Esos 16 mil que en una hora y media agotaron todas las entradas que se entregaron gratuitamente y por las que la gente hizo filas eternas.

Hablar del partido sería redundar en las columnas anteriores. Paraguay le había metido presión a La Roja tras derrotar a Uruguay. Pero las muchachas no acusaron recibo. Jugaron con las mismas ganas y arrojo de siempre, solo que esta vez, por fin, el arco se les abrió con el golazo de Yanara Aedo al minuto 36’. El segundo tiempo fue una fiesta de goles para enmarcar. Pancha Lara, Yessenia López, repitió Aedo –goleadora de La Roja y en una tremenda jugada colectiva donde Karen Araya dejó en el camino a dos jugadoras en el área para darle un pase a la carta a la Coté Rojas que decretó el 5-0 y la goleada en favor de Chile.

El aplauso a su esfuerzo, perseverancia y de aliento, porque ahora viene Brasil y Chile tiene que seguir dando la batalla.  Pero esta vez será diferente. Ahora todo el país, cree en ellas como siempre debió ser.

Imagínense por un momento, cómo se sentiría que toda su vida se dedicaran a algo que les apasiona, donde representas a tu país, pero los reconocimientos nunca han estado presentes. Ahora imagínense un estadio repleto, coreando el himno y con pancartas donde aparecían sus nombres. Simplemente un sueño.

Chile aseguró su paso a la siguiente fase de la Copa América con una afición que se convirtió en una jugadora más. Esta primera fase fue más que el trabajo del técnico José Letelier, más que lo goles de Yanara, las asistencias de Karen Araya. Fue el reconocimiento a sus carreras prácticamente anónimas. El aplauso a su esfuerzo, perseverancia y de aliento, porque ahora viene Brasil y Chile tiene que seguir dando la batalla.  Pero esta vez será diferente. Ahora todo el país, cree en ellas –como siempre debió ser-.

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